La Ley de estadounidenses con discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés) de 1990 fue formulada con el propósito de integrar a las personas con discapacidades en todos los aspectos de la vida en Estados Unidos, especialmente en el lugar de trabajo y en el mercado. La sensibilidad hacia las personas con discapacidades no sólo está en el espíritu de la ley ADA, sino que además tiene sentido desde el punto de vista comercial. Puede ayudarle a ampliar el ejercicio de su profesión, a atender mejor a sus clientes o a hacer crecer su público.